Las subidas superan a las bajadas por diez a seis en tres meses, y la ganancia media es del 1,7 % a 4 de noviembre de 2026, muy por encima del 0,8 % de los ingredientes. En un año, la familia cede un 1,1 %. La dispersión es amplia y sigue los cultivos: tapioca arriba, patata abajo.
El almidón de tapioca lidera (+11,5 % en tres meses, +15,2 % en el año), seguido de la harina de tapioca (+9,0 % y +12,5 %), ambos sin nota de mercado. La harina de patata es su reverso: -11,6 % en tres meses y -15,7 % en el año, también sin nota.
El almidón o fécula de patata cae menos, un 2,4 % en tres meses, pero un 21,8 % en el año, la mayor caída anual de la familia. Su nota del 2 de noviembre describe precios estables en informaciones del 27 y el 30 de octubre, y una patata para fécula muy a la baja al abrirse la campaña, el 27 de agosto.
La harina de trigo sube un 4,3 % en tres meses y un 1,0 % en el año. Su nota reúne noticias de fuera de Europa: el 21 de octubre, molinos israelíes anunciaron una subida que atribuyeron a la guerra entre Rusia y Ucrania, y el 8 de octubre la harina se encareció en Karachi. Harina de centeno (+4,8 %) y polenta (+4,7 %) lo hicieron algo mejor, sin notas.
Entre los demás almidones, el almidón de maíz gana un 2,1 % en tres meses y un 4,4 % en el año; su nota del 6 de octubre describía un mercado estadounidense que entraba en octubre apoyado por la demanda y un maíz más barato. El almidón de trigo cede un 0,9 % y un 4,3 %, y las levaduras también: levadura de pastelería -1,7 % y levadura seca de panadería -1,6 %.
La harina de trigo sarraceno no tiene índice. Su nota recoge que el 18 de septiembre el sector bretón alertó de rendimientos muy bajos del trigo sarraceno y de una posible escasez de crepes bretonas.