La salsa de soja sostuvo a esta pequeña familia en los últimos tres meses. A 4 de noviembre de 2026, la salsa de soja sube un 3,5 % en tres meses y un 2,0 % en el año, y la salsa de soja con seta marca exactamente los mismos dos movimientos. Quien compre ambas verá que han ido a la par en los dos horizontes.
Queda la salsa salsa como único material en sentido contrario: -0,8 % en tres meses y -4,4 % en doce. Es también la única salsa a la baja en el año. No tiene nota de mercado en el periodo, así que no hay nada que añadir a las cifras.
En conjunto, las tres salsas promedian +2,1 % en tres meses, muy por delante del +0,8 % de media del grupo ingredientes. Dos de las tres suben en ese horizonte. En un año, la media de la familia queda cerca de cero, en -0,1 %, porque en el cálculo la caída de la salsa compensa casi toda la subida de la soja.
La nota de mercado de la salsa de soja, del 2 de noviembre, trata de comercio y capacidad, no de precios. Recoge que el 28 de septiembre los envíos japoneses de salsa de soja de 2025 se situaron en su nivel más bajo en décadas, en un contexto de dieta occidentalizada. El 19 de septiembre, Kikkoman anunció una tercera planta en Estados Unidos, y el 24 de octubre Indonesia publicó el valor de sus exportaciones.
La nota no vincula ninguno de estos hechos a un movimiento de precios: son contexto, no una explicación del índice. Para un comprador que cubra las dos líneas de soja, lo práctico es que se movieron juntas, mientras la salsa salsa es la única de las tres a la baja en tres meses y en el año.