Los cereales son uno de los rincones más firmes de los ingredientes. A 4 de noviembre de 2026, 23 cereales y semillas con variación trimestral subieron y solo 7 bajaron, con una media de +2,3 %, frente al +0,8 % del grupo. En un año, la familia promedia +3,2 %.
El trigo y la cebada destacan en ambos horizontes: +7,0 % cada uno en tres meses, y +19,0 % y +16,0 % en el año. Según la nota del trigo, grandes licitaciones de compra y tensiones en el mar Negro sostenían el 14 de octubre los precios europeos; la de la cebada sitúa ese día la cosecha inglesa de 2026 en mínimos de más de una década, con menos oferta interna.
El centeno gana un 6,2 % y un 11,4 %, y el maíz seco un 5,3 % y un 13,9 %. Su nota recoge el 20 de octubre una cosecha francesa de 2026 muy a la baja, citando sequía y olas de calor, y unos futuros de Chicago que seguían cayendo con el avance de la cosecha. La sémola de maíz suma un 4,7 % en tres meses.
Lideran el trimestre el sésamo y el sésamo blanco: +10,8 % (+3,0 % en el año). Sus notas indican que el sésamo indio se disparó el 20 de octubre, con oferta más ajustada y fuerte demanda, y que los precios FOB indios volvieron a subir el 25. En doce meses lidera el mijo (+20,3 %), justo por delante del trigo, con rendimientos ucranianos al alza según se informó el 28 de octubre.
El arroz va dispar. El arroz basmati sube un 6,2 %, y su nota recoge precios indios más firmes el 28 de octubre por la fuerte demanda del Golfo. El arroz largo blanco avanza un 2,4 %; el 31 de octubre, los precios vietnamitas se situaban en máximos de varios meses, con escasez de oferta. El arroz cáscara es la línea más débil: -3,1 % en tres meses y -18,5 % en el año.
Seis líneas no tienen variación trimestral, entre ellas el trigo sarraceno; el sorgo solo muestra cambio anual, +10,0 %.